Memoria,
SAN JOSÉ SÁNCHEZ DEL RÍO, Mártir Mexicano *
o SANTA ESCOLÁSTICA, Virgen.
MR p. 883 [922] [Oración Colecta propia] / Lecc. I p. 591
ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sab 10, 12
El Señor le concedió un duro combate, para que supiera vencer,
porque la sabiduría es más poderosa que todo.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, que otorgaste la palma del martirio a San José
Sánchez del Río al profesar y defender con su sangre la fe en
Cristo, Rey del Universo. Concédenos, por su intercesión, alcanzar
la gracia de ser como él: fuertes en la fe, seguros en la esperanza
y constantes en la caridad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo,
que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios
por los siglos de los siglos.
PRIMERA LECTURA
[Que noche y día estén abiertos tus ojos sobre este templo. Oye
la súplica de tu pueblo, Israel.]
Del primer libro de los Reyes 8, 22-23. 27-30
El día de la dedicación del templo, Salomón, de pie ante el altar
del Señor y en presencia de toda la asamblea de Israel, levantó
los brazos al cielo y dijo esta oración:
“Señor, Dios de Israel, no hay Dios como tú, ni arriba en los
cielos, ni aquí abajo en la tierra. Tú eres fiel a la alianza que hiciste
con tus siervos, y les muestras tu misericordia, cuando cumplen
de todo corazón tu voluntad.
Si ni el cielo infinito te puede contener, ¿cómo va a ser posible,
Señor, que vivas en medio de los hombres y habites en esta casa
que yo te he construido? Pero ciertamente atenderás a la oración
de tu siervo y a su plegaria, Señor, Dios mío, y oirás el clamor y
la oración que tu siervo hace hoy delante de ti: Que noche y día
estén abiertos tus ojos sobre este templo, sobre este lugar, del
cual has dicho: ‘Yo estaré ahí’. Escucha la oración que tu siervo
te dirige en este sitio.
Oye, pues, Señor, la súplica de este siervo tuyo y de tu
pueblo, Israel. Cuando oren en este lugar, escúchalos desde el
cielo, en donde tienes tu morada. Escúchanos y perdónanos”.
Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 83
R. Qué agradable, Señor, es tu morada.
Anhelando los atrios del Señor se consume mi alma. Todo mi
ser de gozo se estremece y el Dios vivo es la causa. R.
Hasta el gorrión encuentra casa y la golondrina un lugar para
su nido, cerca de tus altares, Señor de los ejércitos, Dios mío. R.
Dichosos los que viven en tu casa, te alabarán para siempre;
dichosos los que encuentran en ti su fuerza, pues caminarán cada
vez con más vigor. R.
Pues un día en tus atrios vale más que mil fuera de ellos, y
yo prefiero el umbral de la casa de mi Dios al lujoso palacio del
perverso. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Sal 118, 36. 29
R. Aleluya, aleluya.
Inclina, Dios mío, mi corazón a tus preceptos y dame la gracia
de cumplir tu voluntad. R. Aleluya.
EVANGELIO
[Ustedes anulan la palabra de Dios con las tradiciones de los
hombres.]
Del santo Evangelio según san Marcos 7, 1-13
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los fariseos y algunos
escribas venidos de Jerusalén. Viendo que algunos de los
discípulos de Jesús comían con las manos impuras, es decir, sin
habérselas lavado, los fariseos y los escribas le preguntaron:
“¿Por qué tus discípulos comen con manos impuras, y no siguen
la tradición de nuestros mayores?” (Los fariseos y los judíos,
en general, no comen sin lavarse antes las manos hasta el codo,
siguiendo la tradición de sus mayores; al volver del mercado, no
comen sin hacer primero las abluciones, y observan muchas otras
cosas por tradición, como purificar los vasos, las jarras y las ollas).
Jesús les contestó: “¡Qué bien profetizó Isaías sobre ustedes,
hipócritas, cuando escribió: Este pueblo me honra con los labios,
pero su corazón está lejos de mí. Es inútil el culto que me rinden,
porque enseñan doctrinas que no son sino preceptos humanos.
Ustedes dejan a un lado el mandamiento de Dios, para aferrarse
a las tradiciones de los hombres”.
Después añadió: “De veras son ustedes muy hábiles para violar
el mandamiento de Dios y conservar su tradición. Porque Moisés
dijo: Honra a tu padre y a tu madre. El que maldiga a su padre o
a su madre, morirá. Pero ustedes dicen: ‘Si uno dice a su padre o
a su madre: Todo aquello con que yo te podría ayudar es corbán
(es decir, ofrenda para el templo), ya no puede hacer nada por
su padre o por su madre’. Así anulan la palabra de Dios con esa
tradición que se han transmitido. Y hacen muchas cosas semejantes
a ésta”. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: Citando al profeta Isaías, Jesús
contraataca con desusada firmeza la manera en que
los fariseos solían interpretar las tradiciones judías
(Cfr. Is, 29, 13). Cualquier práctica que desvirtúe un
precepto divino es simplemente falsa e ineficaz. No es
que deban ser condenadas las manifestaciones de una
normal piedad popular, pero éstas han de estimarse
en su justo valor. Con su enseñanza y con su ejemplo
Jesús desea introducirnos en el mundo nuevo de una
«fe» auténtica y coherente. Así lograremos, a fin de
cuentas, superar los formalismos externos y vacíos
(Cfr. Jn 4, 23).
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que te sean aceptables, Señor, los dones que te presentamos
en la conmemoración de tu mártir san José Sánchez del Río y que
agraden a tu majestad, del mismo modo que fue preciosa ante ti
la efusión de su sangre. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 10, 39
Quien pierda su vida por mí, dice el Señor, la salvará para
siempre.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el santo sacramento que recibimos, Señor, nos comunique
aquella fortaleza de espíritu que hizo a tu mártir José Sánchez del
Río fiel en tu servicio y victorioso en su pasión. Por Jesucristo,
nuestro Señor.
* SAN JOSÉ SÁNCHEZ DEL RÍO
Con la fórmula oficial de canonización del joven
mártir michoacano José Sánchez del Río, pronunciada
por el Papa Francisco el domingo 16 de octubre de
2016 en la Plaza de San Pedro –dentro del Jubileo
extraordinario de la Misericordia– México llega a contar
ahora con 32 Santos. El Sumo Pontífice latinoamericano
ordenó que el ‘niño cristero’ sea inscrito en el Elenco
de los Santos y autorizó que todos los cristianos lo
invoquen como tal, en una misa en la cual elevó al
honor de los altares a otros seis beatos, entre ellos el
‘cura gaucho’ argentino José Gabriel Brochero.
Joselito, como se le llama también de cariño, nació
el 28 de marzo de 1913 en Sahuayo. Cuando en 1926
estalló la así llamada “Guerra Cristera”, sus hermanos
se unieron a las fuerzas rebeldes al régimen, violento
y anticristiano, que se había instaurado en el país.
También José, con permiso de sus padres, decidió
unírseles, en trabajos que no implicaban el uso de
las armas. El 25 de enero de 1928, en el curso de una
violenta batalla, fue capturado y llevado a su ciudad
natal, donde fue encarcelado en la iglesia parroquial,
que había sido profanada y devastada por los federales.
Le hicieron la propuesta de huir para evitar la condena
a muerte, pero él la rechazó.
Durante su detención –y con el fin de hacerlo renegar
de su fe para que pudiera salvarse– fue torturado y
obligado a asistir al ahorcamiento de otro muchacho
que estaba prisionero con él. Entonces le desollaron
las plantas de los pies y lo obligaron a caminar hasta
el cementerio. Allí, puesto ante la fosa donde sería
enterrado, lo apuñalaron sin darle muerte, pidiéndole
de nuevo que renegara de su fe. Pero José, cada vez que
lo herían, gritaba: ‘¡Viva Cristo Rey! ¡Viva la Virgen de
Guadalupe!’. Por último, fue ejecutado con un disparo
de arma de fuego. Era el 10 de febrero de 1928”. Tenía
casi 15 años de edad. Tres días antes había escrito a
su madre: ‘Resígnate a la voluntad de Dios. Yo muero
contento porque muero al lado de nuestro Señor. En
el cielo nos veremos’. El 20 de noviembre de 2005
había sido beatificado en la ciudad de Guadalajara
por mandato de Benedicto XVI, junto con otros 11
siervos de Dios, encabezados por Anacleto González
Flores y compañeros mártires.