14 sábado
Blanco
Memoria,
SAN CIRILO, Monje
y SAN METODIO, Obispo
MR p. 682 [698] / Lecc. I p. 608
Estos dos hermanos evangelizaron Moravia, Bohemia, Croacia y
Bulgaria. Cirilo (+ 869) inventó un alfabeto propio para esas gentes
y luego murió en Roma. Metodio (+ 885), consagrado obispo de
Sirmio, regresó a proseguir sus trabajos entre los eslavos. Juan
Pablo II los proclamó santos patrones de Europa para fomentar
la unidad en la fe entre Europa occidental y oriental.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Éstos son los hombres santos que se hicieron amigos de Dios,
insignes predicadores del Evangelio.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que iluminaste a los pueblos eslavos por medio de
los santos hermanos Cirilo y Metodio, concede que comprendamos
de corazón las palabras de tu doctrina y que formemos un pueblo
unido en la fe verdadera y en su recta profesión. Por nuestro
Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad
del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
PRIMERA LECTURA
[Jeroboam mandó hacer dos becerros de oro.]
Del primer libro de los Reyes 12, 26-32; 13, 33-34
En aquellos días, Jeroboam, rey de Israel, pensaba para sus
adentros: “El reino todavía puede volver a la casa de David. Si el
pueblo sigue yendo a Jerusalén a ofrecer sacrificios en el templo
del Señor, acabará por ponerse de parte de Roboam, rey de Judá,
y a mí me matarán”.
Por tanto, después de consultarlo, Jeroboam mandó hacer dos
becerros de oro y le dijo al pueblo: “Ya no tienen para qué ir a
Jerusalén, porque aquí tienes, Israel, a tu Dios, el que te sacó
de Egipto”. Él colocó uno de los becerros en Betel, mientras el
pueblo iba con el otro a la ciudad de Dan.
Además mandó construir templos en la cima de los montes y
puso de sacerdotes a hombres del pueblo, que no pertenecían a
la tribu de Leví. Instituyó una fiesta el día quince del octavo mes,
parecida a la que se celebraba en Judá. Él mismo subió al altar en
Betel para ofrecer sacrificios a los becerros que había mandado
hacer; y ahí, en Betel, designó a los sacerdotes para los templos
que había construido.
Jeroboam no cambió su mala conducta y siguió nombrando a
gente común y corriente para que fueran sacerdotes de los templos
que había construido en la cima de los montes; consagraba como
sacerdote a todo aquel que lo deseaba. Este fue el pecado que
causó la destrucción y el exterminio de la dinastía de Jeroboam.
Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 105
R. Perdona, Señor, las culpas de tu pueblo.
Hemos pecado igual que nuestros padres, cometimos maldades
e injusticias. Allá en Egipto, nuestros padres no entendieron,
Señor, tus maravillas. R.
En el Horeb hicieron un becerro, un ídolo de oro, y lo adoraron.
Cambiaron al Dios que era su gloria por la imagen de un buey
que come pasto. R.
Se olvidaron del Dios que los salvó, y que hizo portentos en
Egipto, en la tierra de Cam, mil maravillas, y en las aguas del
mar Rojo, sus prodigios. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Mt 4, 4
R. Aleluya, aleluya.
No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra
que sale de la boca de Dios. R. Aleluya.
EVANGELIO
[La gente comió hasta quedar satisfecha.]
Del santo Evangelio según san Marcos 8, 1-10
En aquellos días, vio Jesús que lo seguía mucha gente y
no tenían qué comer. Entonces llamó a sus discípulos y les
dijo: “Me da lástima esta gente: ya llevan tres días conmigo y no
tienen qué comer. Si los mando a sus casas en ayunas, se van a
desmayar en el camino. Además, algunos han venido de lejos”.
Sus discípulos le respondieron: “¿Y dónde se puede conseguir
pan, aquí en despoblado, para que coma esta gente?” Él les preguntó:
“¿Cuántos panes tienen?” Ellos le contestaron: “Siete”.
Jesús mandó a la gente que se sentara en el suelo; tomó los
siete panes, pronunció la acción de gracias, los partió y se los
fue dando a sus discípulos, para que los distribuyeran. Y ellos
los fueron distribuyendo entre la gente.
Tenían, además, unos cuantos pescados. Jesús los bendijo
también y mandó que los distribuyeran. La gente comió hasta quedar
satisfecha, y todavía se recogieron siete canastos de sobras. Eran
unos cuatro mil. Jesús los despidió y luego se embarcó con sus
discípulos y llegó a la región de Dalmanuta. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: San Marcos nos relata una segunda
multiplicación de los panes, significativamente realizada
por Jesús en tierra de paganos. Se subraya aquí el
hambre de la multitud que lo sigue sin desfallecer y
el hecho de que algunos hayan venido «desde lejos».
Este milagro, como el muy conocido del maná en el
desierto, prefigura la Eucaristía que Cristo instituirá
la víspera de su pasión con gestos y lenguaje muy
parecidos (Cfr. 1 Cor ll, 23-34). El pan compartido –
especialmente con el pobre– es, además, un gesto casi
sagrado, clara expresión de una auténtica religiosidad.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Mira, Señor, los dones que presentamos a tu divina majestad
en la conmemoración de los santos Cirilo y Metodio, y concede
que se conviertan en el signo de la humanidad nueva reconciliada
contigo en el amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Mc 16, 20
Salieron los discípulos a predicar el Evangelio; y el Señor
actuaba con ellos y confirmaba la predicación con los milagros
que hacían.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios nuestro, Padre de todos los pueblos, que nos haces partícipes
de un mismo pan y un mismo Espíritu y herederos del banquete
eterno, en esta fiesta de los santos Cirilo y Metodio concédenos,
benigno, que la muchedumbre de tus hijos, perseverando en la
misma fe, edifique, unánime, el reino de justicia y de paz. Por
Jesucristo, nuestro Señor.
ACTIVIDAD DIOCESANA
Visita al Santuario de los Mártires:
Decanato de San Felipe de Jesús