15 domingo
Verde
VI DEL TIEMPO ORDINARIO
MR p. 418 [416] / Lecc. I p. 39. Semana II del Salterio.
ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 30, 3-4
Sírveme de defensa, Dios mío, de roca y fortaleza salvadoras.
Tú eres mi baluarte y mi refugio, por tu nombre condúceme y
guíame.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, que prometiste poner tu morada en los corazones
rectos y sinceros, concédenos, por tu gracia, vivir de tal manera
que te dignes habitar en nosotros. Por nuestro Señor Jesucristo,
tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo
y es Dios por los siglos de los siglos.
PRIMERA LECTURA
[Dios no ha dado a nadie permiso de pecar.]
Del libro del Eclesiástico (Sirácide) 15, 16-21
Si tú lo quieres, puedes guardar los mandamientos; permanecer
fiel a ellos es cosa tuya. El Señor ha puesto delante de ti fuego
y agua; extiende la mano a lo que quieras. Delante del hombre
están la muerte y la vida; le será dado lo que él escoja.
Es infinita la sabiduría del Señor; es inmenso su poder y
él lo ve todo. Los ojos del Señor ven con agrado a quienes lo
temen; el Señor conoce todas las obras del hombre. A nadie le
ha mandado ser impío y a nadie le ha dado permiso de pecar.
Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 118
R. Dichoso el que cumple la voluntad del Señor.
Dichoso el hombre de conducta intachable, que cumple la ley
del Señor. Dichoso el que es fiel a sus enseñanzas y lo busca de
todo corazón. R.
Tú, Señor, has dado tus preceptos para que se observen
exactamente. Ojalá que mis pasos se encaminen al cumplimiento
de tus mandamientos. R.
Favorece a tu siervo para que viva y observe tus palabras.
Ábreme los ojos para ver las maravillas de tu voluntad. R.
Muéstrame, Señor, el camino de tus leyes y yo lo seguiré con
cuidado. Enséñame a cumplir tu voluntad y a guardarla de todo
corazón. R.
SEGUNDA LECTURA
[Predicamos una sabiduría misteriosa prevista por Dios antes
de los siglos, para conducirnos a la gloria.]
De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios 2, 6-10
Hermanos: Es cierto que a los adultos en la fe les predicamos
la sabiduría, pero no la sabiduría de este mundo ni la de aquellos
que dominan al mundo, los cuales van a quedar aniquilados. Por
el contrario, predicamos una sabiduría divina, misteriosa, que
ha permanecido oculta y que fue prevista por Dios desde antes
de los siglos, para conducirnos a la gloria. Ninguno de los que
dominan este mundo la conoció, porque, de haberla conocido,
nunca hubieran crucificado al Señor de la gloria.
Pero lo que nosotros predicamos es, como dice la Escritura,
que lo que Dios ha preparado para los que lo aman, ni el ojo lo
ha visto, ni el oído lo ha escuchado, ni la mente del hombre pudo
siquiera haberlo imaginado. A nosotros, en cambio, Dios nos lo
ha revelado por el Espíritu que conoce perfectamente todo, hasta
lo más profundo de Dios. Palabra de Dios.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Mt 11, 25
R. Aleluya, aleluya.
Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has
revelado los misterios del Reino a la gente sencilla. R. Aleluya.
EVANGELIO
[Han oído lo que se dijo a los antiguos; pero yo les digo. . .]
Del santo Evangelio según san Mateo 5, 17-37
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: [“No crean
que he venido a abolir la ley o los profetas; no he venido
a abolirlos, sino a darles plenitud. Yo les aseguro que antes se
acabarán el cielo y la tierra, que deje de cumplirse hasta la más
pequeña letra o coma de la ley. Por lo tanto, el que quebrante
uno de estos preceptos menores y enseñe eso a los hombres,
será el menor en el Reino de los cielos; pero el que los cumpla
y los enseñe, será grande en el Reino de los cielos.] Les aseguro
que si su justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos,
ciertamente no entrarán ustedes en el Reino de los cielos.
Han oído ustedes que se dijo a los antiguos: No matarás y el
que mate será llevado ante el tribunal. Pero yo les digo: Todo el
que se enoje con su hermano, será llevado también ante el tribunal;
[el que insulte a su hermano, será llevado ante el tribunal supremo,
y el que lo desprecie, será llevado al fuego del lugar de castigo.
Por lo tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el
altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene alguna
queja contra ti, deja tu ofrenda junto al altar y ve primero
a reconciliarte con tu hermano, y vuelve luego a presentar
tu ofrenda. Arréglate pronto con tu adversario, mientras vas
con él por el camino; no sea que te entregue al juez, el juez
al policía y te metan a la cárcel. Te aseguro que no saldrás de
allí hasta que hayas pagado el último centavo.]
También han oído ustedes que se dijo a los antiguos: No cometerás
adulterio; pero yo les digo que quien mire con malos deseos a
una mujer, ya cometió adulterio con ella en su corazón. [Por eso,
si tu ojo derecho es para ti ocasión de pecado, arráncatelo y tíralo
lejos, porque más te vale perder una parte de tu cuerpo y no que
todo él sea arrojado al lugar de castigo. Y si tu mano derecha es
para ti ocasión de pecado, córtatela y arrójala lejos de ti, porque
más te vale perder una parte de tu cuerpo y no que todo él sea
arrojado al lugar de castigo.
También se dijo antes: El que se divorcie, que le dé a su
mujer un certificado de divorcio; pero yo les digo que el que
se divorcia, salvo el caso de que vivan en unión ilegítima,
expone a su mujer al adulterio y el que se casa con una
divorciada comete adulterio.]
Han oído ustedes que se dijo a los antiguos: No jurarás en falso
y le cumplirás al Señor lo que le hayas prometido con juramento.
Pero yo les digo: No juren de ninguna manera, ni por el cielo,
que es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es donde él pone
los pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del gran Rey.
Tampoco jures por tu cabeza, porque no puedes hacer blanco o
negro uno solo de tus cabellos. Digan simplemente sí, cuando es
sí; y no, cuando es no. Lo que se diga de más, viene del maligno”.
Palabra del Señor.
Se dice Credo.
ORACIÓN DE LOS FIELES:
Imploremos al Dios de misericordia y pidámosle su
ayuda para poder invocar su nombre con sentimientos
que le agraden:
1. Por la paz de todo el mundo, por la prosperidad
de las santas Iglesias y por la unión de todos los
hombres, roguemos al Señor.
2. Por nuestros gobernantes, para que bajo su dirección
tengamos una vida feliz y pacífica, roguemos al Señor.
3. Por la conservación de la naturaleza, por la
abundancia de las cosechas y por el progreso del
mundo, roguemos al Señor.
4. Por nuestros familiares y amigos que han muerto
en la esperanza de la resurrección, para que Dios les
conceda el reposo eterno, roguemos al Señor.
Dios nuestro, que nos has revelado que la plenitud
de tu ley se fundamenta en el amor, concédenos vivir
siempre de acuerdo con las exigencias del Evangelio y
ser así para todos los hombres signo de reconciliación
y de paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que esta ofrenda, Señor, nos purifique y nos renueve, y se
convierta en causa de recompensa eterna para quienes cumplimos
tu voluntad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Sal 77, 29-30
El Señor colmó el deseo de su pueblo; no lo defraudó. Comieron
y quedaron satisfechos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Saciados, Señor, por este manjar celestial, te rogamos que nos
hagas anhelar siempre este mismo sustento por el cual verdaderamente
vivimos. Por Jesucristo, nuestro Señor.