5 jueves
Rojo
Fiesta,
SAN FELIPE DE JESÚS,
Protomártir Mexicano
o conmemoración de San
JESÚS MÉNDEZ MONTOYA *
MR p. 678 [694] / Lecc. I p. 998
Felipe de las Casas, primer mártir mexicano, escogió el nombre
de “Felipe de Jesús”. Nació en la ciudad de México. Era inquieto
y travieso. Entró en la Orden franciscana en la ciudad de Manila.
Le concedieron ordenarse en su patria, pero una tormenta lanzo
el barco hacia las costas del Japón, en donde sufrió el martirio,
repitiendo el nombre de “¡Jesús!”. Canonizado en 1862 (1572-1597).
ANTÍFONA DE ENTRADA Flp 2, 10-11
Que al nombre de Jesús toda rodilla se doble, en el cielo, en la
tierra, en los abismos, y que toda lengua proclame que Jesucristo
es el Señor, para gloria de Dios Padre.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que te dignaste aceptar la sangre de san Felipe
de Jesús como primicia de la fe de nuestro pueblo, concédenos,
por su intercesión, madurar en esa misma fe, para que demos
testimonio de ella no solo de palabra, sino, sobre todo, con los
hechos de nuestra vida diaria. Por nuestro Señor Jesucristo, tu
Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y
es Dios por los siglos de los siglos
PRIMERA LECTURA
[Aquel que resucitó a Jesús nos resucitará también a nosotros
con Jesús y nos colocará a su lado con ustedes.]
De la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios 4, 7-15
Hermanos: Llevamos este tesoro en vasijas de barro, para que
se vea que esta fuerza tan extraordinaria proviene de Dios y no de
nosotros mismos. Por eso sufrimos toda clase de pruebas, pero no
nos angustiamos. Nos abruman las preocupaciones, pero no nos
desesperamos. Nos vemos perseguidos, pero no desamparados;
derribados, pero no vencidos.
Llevamos siempre y por todas partes la muerte de Jesús en
nuestro cuerpo, para que en este mismo cuerpo se manifieste también
la vida de Jesús. Nuestra vida es un continuo estar expuestos a
la muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús
se manifieste en nuestra carne mortal. De modo que la muerte
actúa en nosotros, y en ustedes, la vida.
Y como poseemos el mismo espíritu de fe que se expresa en
aquel texto de la Escritura: Creo, por eso hablo, también nosotros
creemos y por eso hablamos, sabiendo que aquel que resucitó a
Jesús nos resucitará también a nosotros con Jesús y nos colocará a
su lado con ustedes. Y todo esto es para bien» de ustedes, de manera
que, al extenderse la gracia a más y más personas se multiplique la
acción de gracias para gloria de Dios. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 123
R. Nuestra ayuda es invocar al Señor.
Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte cuando los hombres
nos asaltaron, nos habría devorado vivos el fuego de su cólera. R.
Las aguas nos hubieran sepultado, un torrente nos hubiera
llegado al cuello, un torrente de aguas encrespadas. Bendito sea el
Señor, porque no permitió que nos despedazaran con sus dientes. R.
Nuestra vida se escapó como un pájaro de la trampa de los
cazadores. La trampa se rompió y nosotros escapamos. Nuestra
ayuda nos viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Mt 5, 10
R. Aleluya, aleluya.
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de
ellos es el Reino de los cielos, dice el Señor. R. Aleluya.
EVANGELIO
[El que pierda su vida por mí, ése la encontrará.]
Del santo Evangelio según san Lucas 9, 23-26
En aquel tiempo, Jesús le dijo a la multitud: “Si alguno quiere
acompañarme, que no se busque a sí mismo, que tome su
cruz de cada día y me siga. Pues el que quiera conservar para sí
mismo su vida, la perderá; pero el que la pierda por mi causa, ése
la encontrará. En efecto, ¿de qué le sirve al hombre ganar todo
el mundo, si se pierde a sí mismo o se destruye?
Por otra parte, si alguien se avergüenza de mí y de mi doctrina,
también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga
revestido de su gloria y de la del Padre y de la gloria de los santos
ángeles”. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: • San Pablo en este texto pasa a
hacernos la más grandiosa descripción de lo que,
en la práctica, significan los avatares a los que
habrá de someterse el auténtico y comprometido
servicio apostólico. En este contexto, él compara
esta refinada consciencia al deber de custodiar un
precioso «tesoro» que se lleva en la fragilidad de
unas «vasijas de barro» (2 Cor 4, 7). Describe así
la entrega de quienes –estando dispuestos a vivir
y a morir por un ideal– se ven siempre sostenidos
con la fuerza que viene de lo alto. Así la «vida de
Jesús» se manifestará en ellos por medio de una
existencia gloriosa… • Este evangelio es uno de esos
que quisiéramos pasar por alto. Quien quiera imitar
a Jesús es invitado a seguirlo y a estar dispuesto
a compartir su estilo de vida. Jesús lo pide todo,
pero al mismo tiempo promete darlo todo. Él nos
dio ejemplo de “perderse” a sí mismo, entregándose
por nosotros hasta el sacrificio de la cruz. Jesús
nos llama a confesarlo con valentía. Él nos llama,
además, a dejarlo todo y a estar dispuestos a seguirlo
hasta las últimas consecuencias. Él nos invita a
ponernos en actitud de total donación a los demás.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Santifica, Señor, los dones que te presentamos y, por la intercesión
de san Felipe de Jesús, haz que nos sirvan de ayuda para conseguir
la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 16, 24
Si alguno quiere venir conmigo, que renuncie a sí mismo, que
tome su cruz y me siga, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Alimentados con el sagrado Cuerpo y la preciosa Sangre de
tu Hijo Jesucristo, te suplicamos humildemente, Señor, que, por
intercesión de tu mártir san Felipe de Jesús, nos veamos libres
de toda adversidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
* SAN JESÚS MÉNDEZ MONTOYA
Nació en Tarímbaro, Mich. (Arquidiócesis de Morelia)
el 10 de junio de 1880. Vicario de Valtierrilla, Gto.
Sacerdote que supo hacerse todo a todos no escatimó
medios para intensificar la vida cristiana entre sus
feligreses. Se sujetó a largas horas de confesionario
de donde salían los cristianos convertidos o con
anhelos de mayor perfección debido a sus prudentes
consejos. Convivía con las familias pobres, era un
catequista y guía para los obreros y campesinos; y
un asiduo maestro de música que formó un buen
coro para las celebraciones.
El 5 de febrero de 1928 entraron las fuerzas federales
para sofocar un pequeño grupo de cristeros y se
dirigieron luego a la casa donde se ocultaba el Padre
Jesús, quien trató de salvar un copón con hostias
consagradas. Descubierto por los soldados, les pidió
un momento para consumir el Santísimo Sacramento
y le fue concedido. Después, con dulzura, se dirigió
a una de sus hermanas y le dijo: «Es la voluntad
de Dios. Que se haga su voluntad». Los soldados le
llevaron a unos metros fuera del atrio del templo y
lo sacrificaron con tres disparos. El sacerdote que
aprovechó sus conocimientos humanos y su ciencia
de Dios para hacer amar a Jesucristo, con su sangre
proclamó su gran amor a Cristo Rey.
http://www.vatican.va/news_services/liturgy/saints/
ns_lit_doc_20000521_mendez-montoya_sp.html
ACTIVIDAD DIOCESANA
Jubileo Circular: Jueves 5, Viernes 6 y Sábado 7:
Nuestra Señora de Guadalupe (Huentitán el Alto),
Nuestra Señora de Guadalupe (Zapote del Valle),
San Luis Gonzaga, Señor de Los Rayos (Atemajac),
Asunción de la Virgen (Cópala), Santa Anita, San José
de Potrerillos, Nuestra Señora de la Asunción (Ameca).