28 sábado
Morado
FERIA DE CUARESMA
MR p. 207 [218] / Lecc. I p. 719
ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 18, 8
La ley del Señor es perfecta y reconforta los corazones; el
testimonio del Señor es veraz y vuelve sabios a los sencillos.
ORACIÓN COLECTA
Convierte a ti, Padre eterno, nuestros corazones, para que,
buscando siempre lo único necesario y poniendo en práctica las
obras de caridad, nos concedas permanecer dedicados a tu servicio.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en
la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
PRIMERA LECTURA
[Serás un pueblo consagrado al Señor, tu Dios.]
Del libro del Deuteronomio 26, 16-19
En aquel tiempo, habló Moisés al pueblo y le dijo: “El Señor, tu
Dios, te manda hoy que cumplas estas leyes y decretos; guárdalos, por
lo tanto, y ponlos en práctica con todo tu corazón y con toda tu alma.
Hoy has oído al Señor declarar que él será tu Dios, pero sólo si
tú caminas por sus sendas, guardas sus leyes, mandatos y decretos,
y escuchas su voz.
Hoy el Señor te ha oído declarar que tú serás el pueblo de
su propiedad, como él te lo ha prometido, pero sólo si guardas
sus mandamientos. Por eso él te elevará en gloria, renombre y
esplendor, por encima de todas las naciones que ha hecho y tú
serás un pueblo consagrado al Señor, tu Dios, como él te lo ha
prometido”. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 118
R. Dichoso el que cumple la voluntad del Señor.
Dichoso el hombre de conducta intachable, que cumple la ley
del Señor. Dichoso el que es fiel a sus enseñanzas y lo busca de
todo corazón. R.
Tú, Señor, has dado tus preceptos para que se observen
exactamente. Ojalá que mis pasos se encaminen al cumplimiento
de tus mandamientos. R.
Te alabaré con sincero corazón, cuando haya aprendido tus
justos mandamientos. Quiero cumplir tu ley exactamente. Tú,
Señor, no me abandones. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO 2 Cor 6, 2
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Este es el tiempo favorable, este es el día de la salvación. R.
Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
EVANGELIO
[Sean perfectos, como su Padre celestial es perfecto.]
Del santo Evangelio según san Mateo 5, 43-48
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Han oído ustedes
que se dijo: Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo. Yo, en
cambio, les digo: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que
los odian y rueguen por los que los persiguen y calumnian, para
que sean hijos de su Padre celestial, que hace salir su sol sobre los
buenos y los malos, y manda su lluvia sobre los justos y los injustos.
Porque, si ustedes aman a los que los aman, ¿qué recompensa
merecen? ¿No hacen eso mismo los publicanos? Y si saludan tan
sólo a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? ¿No hacen
eso mismo los paganos? Sean, pues, perfectos como su Padre
celestial es perfecto”. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: Jesús nos presenta, con la última de
las “contraposiciones” del «sermón de la montaña», algo
que se nos antoja humanamente imposible: «Amen a sus
enemigos». Nuestro Divino Maestro declara superada así
nuestra tan usual y frecuente división de las personas
en amigos y enemigos. Para quien ama –a su estilo y
con la radicalidad con que Él lo hizo– entre nosotros
ya sólo habrá “hermanos”, hijos todos del mismo Padre
Bueno, que a todos nos llama a ser sus imitadores y
«que hace salir el sol sobre buenos y malos y manda su
lluvia sobre justos e injustos» (Mt 5, 45).
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Te rogamos, Señor, que, por la gracia de este santo
sacramento, seamos dignos de alcanzar la conversión. Por
Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 5, 48
Sean perfectos, como su Padre celestial es perfecto, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Acompaña, Señor, con eterna benevolencia a tu pueblo, al
que fortaleces con estos divinos misterios, y, ya iluminado con
tus celestiales enseñanzas, acompáñalo con el consuelo de tu
salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO
Fortalezca, Señor Dios, a tus fieles tu anhelada bendición, para
que nunca nos apartemos de tu voluntad y nos alegremos siempre
de tus beneficios. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ACTIVIDAD DIOCESANA
Visita al Santuario de los Mártires:
Decanato de San Andrés