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28 de abril del 2026

28 martes
Blanco / Rojo

FERIA DE PASCUA o SAN LUIS MARIA GRIGNION DE MONTFORT, Presbítero, o SAN PEDRO CHANEL, Presbítero y Mártir
MR pp. 702 y 900 [721 y 939] / Lecc. I p. 903

Nació en Montfort-sur-Meu, Francia, en 1673. Fue un sacerdote que evangelizó las regiones occidentales de su pais, anunciando el misterio de la Sabiduría eterna. Fundador de dos congregaciones, predicó y escribió acerca de la Cruz de Cristo y de la verdadera devoción a la santísima Virgen. Después de convertir a muchos, descansó de su peregrinación terrena el 28 de abril de 1716, a los cuarenta y tres anos de edad, en la aldea de Saint-Laurent-sur-Sèvre.
Fue canonizado por el Papa Pio XII en 1947.

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 131, 9

Que tus sacerdotes, Señor, se revistan de justicia, y tus fieles se llenen de júbilo. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, que hiciste a san Luis María Grignion de Montfort, presbítero, testigo insigne y maestro de la plena consagración a Cristo, tu Hijo, por manos de su Madre santísima, concédenos que, siguiendo su mismo camino espiritual, podamos extender sin cesar tu reino en el mundo. Por nuestro Señor Jesucristo...

PRIMERA LECTURA

[Comenzaron a predicar a los griegos el Evangelio del Señor Jesús.]
Del libro de los Hechos de los Apóstoles 11, 19-26
En aquellos días, algunos de los que se habían dispersado, huyendo de la persecución desatada después de la muerte de Esteban, llegaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía; pero predicaban el Evangelio solamente a los judíos. Sin embargo, hubo entre ellos algunos chipriotas y cirenenses, que al llegar a Antioquía, comenzaron a dirigirse también a los griegos y a predicarles el Evangelio del Señor Jesús. Y como la mano del Señor estaba con ellos, muchos se convirtieron y abrazaron la fe.
Cuando llegaron estas noticias a la comunidad cristiana de Jerusalén, Bernabé fue enviado a Antioquía. Llegó Bernabé, y viendo la acción de la gracia de Dios, se alegró mucho; y como era hombre bueno, lleno del Espíritu Santo y de fe, exhortó a todos a que, firmes en su propósito, permanecieran fieles al Señor. Así se ganó para el Señor una gran muchedumbre.
Entonces Bernabé partió hacia Tarso, en busca de Saulo; y cuando lo encontró, lo llevó consigo a Antioquía. Ambos vivieron durante todo un año en esa comunidad y enseñaron a mucha gente. Allí, en Antioquía, fue donde por primera vez los discípulos recibieron el nombre de “cristianos”.
Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL del salmo 86

R. Alaben al Señor todos los pueblos. Aleluya. Jerusalén gloriosa, el Señor ha puesto en ti su templo. Tú eres más querida para Dios que todos los santuarios de Israel. R. De ti, Jerusalén, ciudad del Señor, se dirán maravillas. Egipto y Babilonia adorarán al Señor; los filisteos, con Tiro y Etiopía, serán como tus hijos. R. Y de ti, Jerusalén, afirmarán: “Todos los pueblos han nacido en ti y el Altísimo es tu fortaleza”. R. El Señor registrará en el libro de la vida a cada pueblo, convertido en ciudadano tuyo; y todos los pueblos te cantarán, bailando: “Tú eres la fuente de nuestra salvación”. R.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Jn 10, 27

R Aleluya, aleluya. Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen. R. Aleluya.

EVANGELIO

[El Padre y yo somos uno.]
Del santo Evangelio según san Juan 10, 22-30
Por aquellos días, se celebraba en Jerusalén la fiesta de la dedicación del templo. Era invierno. Jesús se paseaba por el templo, bajo el pórtico de Salomón. Entonces lo rodearon los judíos y le preguntaron: “¿Hasta cuándo nos vas a tener en suspenso? Si tú eres el Mesías, dínoslo claramente”. Jesús les respondió: “Ya se lo he dicho y no me creen. Las obras que hago en nombre de mi Padre dan testimonio de mí, pero ustedes no creen, porque no son de mis ovejas. Mis ovejas escuchan mi voz; yo las conozco y ellas me siguen. Yo les doy la vida eterna y no perecerán jamás; nadie las arrebatará de mi mano. Me las ha dado mi Padre, y él es superior a todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano del Padre. El Padre y yo somos uno”. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN: Jesús resalta, en primer lugar, la comunión de vida que Él quiere crear con los que le son fieles y lo reconocen, espontánea y lealmente, como su «Pastor». Las disposiciones fundamentales para esta comunión de vida son: el conocimiento del pastor y la confiada escucha de su voz. Por algo Él se identifica con Dios, hasta el punto de afirmar: «el Padre y yo somos uno». Puesto que Él conoce a sus ovejas y es conocido por ellas, no duda en entregar de buen grado su vida por su bienestar. Es este el mejor aval de su legítimo y desinteresado pastoreo.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Contempla, Señor, los dones que presentamos en tu altar en la conmemoración de san Luis María Grignion de Montfort, y del mismo modo que, por estos santos misterios, le diste a él la gloria, concédenos también a nosotros tu perdón. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Lc 12, 42

Éste es el siervo fiel y prudente, a quien el Señor puso al frente de su familia, para darles a su tiempo la ración de trigo. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que esta mesa celestial, Dios todopoderoso, robustezca y aumente el vigor espiritual de todos los que celebramos la festividad de san Luis María Grignion de Montfort, para que conservemos íntegro el don de la fe y caminemos por el sendero de la salvación que él nos señaló. Por Jesucristo, nuestro Señor.