22 domingo
Morado
I DOMINGO DE CUARESMA
MR p. 200 [210] / Lecc I p. 53. LH Semana I del Salterio.
En este domingo se celebra el rito de “elección” o “inscripción
del nombre” para los catecúmenos que van a ser admitidos a los
sacramentos de la Iniciación Cristiana en la Vigilia Pascual. Se
emplean las oraciones y las intercesiones propias que aparecen
en las pp. 935-936 [975-976].
ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 90, 15-16
Me invocará y yo lo escucharé; lo libraré y lo glorificaré;
prolongaré los días de su vida.
No se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Dios todopoderoso, que por las prácticas anuales
de esta celebración cuaresmal, progresemos en el conocimiento
del misterio de Cristo, y traduzcamos su efecto en una conducta
irreprochable. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y
reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los
siglos de los siglos.
PRIMERA LECTURA
[Creación y pecado de nuestros primeros padres.]
Del libro del Génesis 2, 7-9; 3, 1-7
Después de haber creado el cielo y la tierra, el Señor Dios tomó
polvo del suelo y con él formó al hombre; le sopló en las narices
un aliento de vida, y el hombre comenzó a vivir. Después plantó
el Señor un jardín al oriente del Edén y allí puso al hombre que
había formado. El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase
de árboles, de hermoso aspecto y sabrosos frutos, y además, en
medio del jardín, el árbol de la vida y el árbol del conocimiento
del bien y del mal.
La serpiente, que era el más astuto de los animales del campo
que había creado el Señor Dios, dijo a la mujer: “¿Conque Dios
les ha prohibido comer de todos los árboles del jardín?”
La mujer respondió: “Podemos comer del fruto de todos los
árboles del huerto, pero del árbol que está en el centro del jardín,
dijo Dios: ‘No comerán de él ni lo tocarán, porque de lo contrario,
habrán de morir’ “.
La serpiente replicó a la mujer: “De ningún modo. No morirán. Bien
sabe Dios que el día que coman de los frutos de ese árbol, se les abrirán
a ustedes los ojos y serán como Dios, que conoce el bien y el mal”.
La mujer vio que el árbol era bueno para comer, agradable a la
vista y codiciable, además, para alcanzar la sabiduría. Tomó, pues,
de su fruto, comió y le dio a su marido, el cual también comió.
Entonces se les abrieron los ojos a los dos y se dieron cuenta de
que estaban desnudos. Entrelazaron unas hojas de higuera y se
las ciñeron para cubrirse. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 50
R. Misericordia, Señor, hemos pecado.
Por tu inmensa compasión y misericordia, Señor, apiádate
de mí y olvida mis ofensas. Lávame bien de todos mis delitos y
purifícame de mis pecados. R.
Puesto que reconozco mis culpas, tengo siempre presentes
mis pecados. Contra ti solo pequé, Señor, haciendo lo que a tus
ojos era malo. R.
Crea en mí, Señor, un corazón puro, un espíritu nuevo para
cumplir tus mandamientos. No me arrojes, Señor, lejos de ti, ni
retires de mí tu santo espíritu. R.
Devuélveme tu salvación, que regocija, mantén en mí un alma
generosa. Señor, abre mis labios y cantará mi boca tu alabanza. R.
SEGUNDA LECTURA
[El don de Dios supera con mucho al delito.]
De la carta del apóstol san Pablo a los romanos 5, 12-19
Hermanos: Así como por un solo hombre entró el pecado en
el mundo y por el pecado entró la muerte, así la muerte pasó a
todos los hombres, porque todos pecaron.
[Antes de la ley de Moisés ya existía el pecado en el mundo
y, si bien es cierto que el pecado no se castiga cuando no hay ley,
sin embargo, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés, aun sobre
aquellos que no pecaron como pecó Adán, cuando desobedeció
un mandato directo de Dios. Por lo demás, Adán era figura de
Cristo, el que había de venir.
Ahora bien, el don de Dios supera con mucho al delito. Pues
si por el delito de un solo hombre todos fueron castigados con la
muerte, por el don de un solo hombre, Jesucristo, se ha desbordado
sobre todos la abundancia de la vida y la gracia de Dios. Tampoco
pueden compararse los efectos del pecado de Adán con los efectos
de la gracia de Dios. Porque ciertamente, la sentencia vino a
causa de un solo pecado y fue sentencia de condenación, pero el
don de la gracia vino a causa de muchos pecados y nos conduce
a la justificación.]
En efecto, si por el pecado de un solo hombre estableció la
muerte su reinado, con mucha mayor razón reinarán en la vida
por un solo hombre, Jesucristo, aquellos que reciben la gracia
sobreabundante que los hace justos.
En resumen, así como por el pecado de un solo hombre, Adán,
vino la condenación para todos, así por la justicia de un solo
hombre, Jesucristo, ha venido para todos la justificación que da
la vida. Y así como por la desobediencia de uno, todos fueron
hechos pecadores, así por la obediencia de uno solo, todos serán
hechos justos. Palabra de Dios.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Mt 4, 4
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra
que sale de la boca de Dios. R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
EVANGELIO
[El ayuno y las tentaciones de Jesús]
Del santo Evangelio según san Mateo 4, 1-11
En aquel tiempo, Jesús fue conducido por el Espíritu al desierto,
para ser tentado por el demonio. Pasó cuarenta días y cuarenta
noches sin comer y, al final, tuvo hambre. Entonces se le acercó
el tentador y le dijo: “Si tú eres el Hijo de Dios, manda que estas
piedras se conviertan en panes”. Jesús le respondió: “Está escrito:
No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que
sale de la boca de Dios”.
Entonces el diablo lo llevó a la ciudad santa, lo puso en la parte
más alta del templo y le dijo: “Si eres el Hijo de Dios, échate
para abajo, porque está escrito: Mandará a sus ángeles que te
cuiden y ellos te tomarán en sus manos, para que no tropiece tu
pie en piedra alguna”. Jesús le contestó: “También está escrito:
No tentarás al Señor, tu Dios”.
Luego lo llevó el diablo a un monte muy alto y desde ahí le
hizo ver la grandeza de todos los reinos del mundo y le dijo: “Te
daré todo esto, si te postras y me adoras”. Pero Jesús le replicó:
“Retírate, Satanás, porque está escrito: Adorarás al Señor, tu
Dios, y a él sólo servirás”.
Entonces lo dejó el diablo y se acercaron los ángeles para
servirle. Palabra del Señor.
Se dice Credo.
ORACIÓN DE LOS FIELES:
Intercedamos ante la divina clemencia, implorando su
misericordia en favor de todos los hombres y suplicando
el perdón para cuantos hemos pecado:
1. Para que, en este tiempo de Cuaresma, Dios
conceda a todos los fieles la fuerza necesaria para
luchar contra el mal, convertirse de su mala conducta
y retornar al camino del bien, roguemos al Señor.
2. Para que quienes abundan en bienes de la tierra
sepan moderar el uso de sus propias riquezas en
provecho de los necesitados y no vivan absortos en
los bienes de este mundo, roguemos al Señor.
3. Para que quienes se han alejado de la Iglesia a
causa de nuestros escándalos o de nuestra tibieza
se reincorporen a la familia de Dios, y a nosotros el
Señor perdone nuestras faltas, roguemos al Señor.
4. Para que nuestros corazones lleguen a ser –
por medio de la penitencia cuaresmal– aquella tierra
fecunda en la que la Palabra de Dios produce fruto
del ciento por uno, roguemos al Señor.
Dios nuestro, que conoces la fragilidad de la naturaleza
humana, herida por el pecado de Adán, escucha las
oraciones de tu pueblo y concédele iniciar el camino
cuaresmal con la fuerza de tu Palabra, para que venza
las tentaciones del Maligno y llegue, con gozo, a las
fiestas pascuales. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Te pedimos, Señor, que nos hagas dignos de estos dones que
vamos a ofrecerte, ya que con ellos celebramos el inicio de este
sacramento cuaresmal. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO: Las tentaciones del Señor.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación
darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios
todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque él mismo, al abstenerse durante cuarenta días de tomar
alimento, consagró la práctica de nuestra penitencia cuaresmal y,
al rechazar las tentaciones del enemigo, nos enseñó a superar la
seducción del pecado, para que, después de celebrar con espíritu
renovado el misterio pascual, pasemos finalmente a la Pascua eterna.
Por eso, con los coros de los ángeles y los santos, te cantamos
el himno de alabanza, diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo…
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Sal 90, 4
El Señor te cubrirá con sus plumas, y bajo sus alas encontrarás
refugio.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Alimentados, Señor, de este pan celestial que nutre la fe, hace crecer
la esperanza y fortalece la caridad, te suplicamos la gracia de aprender
a sentir hambre de aquel que es el pan vivo y verdadero, y a vivir de
toda palabra que procede de tu boca. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO
Derrama sobre tu pueblo, Señor, la abundancia de tu bendición para
que su esperanza crezca en la adversidad, su virtud se fortalezca en la
tentación, y alcance la redención eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ACTIVIDAD DIOCESANA
Congreso Renovación Carismática