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6 de febrero del 2026

6 viernes
Rojo

Memoria, SAN PABLO MIKI Y COMPAÑEROS MÁRTIRES, o conmemoración de SAN MATEO CORREA MAGALLANES Mártir Mexicano *
MR pp. 679 y 878 [695 y 917] / Lecc I p. 577

El 5 de febrero de 1597, en Nagasaki (Japón) fueron crucificados veintiséis cristianos (misioneros jesuitas y franciscanos, religiosos japoneses, como Pablo Miki, y diecisiete laicos: catequistas, intérpretes, médicos y niños). Sonriendo y cantando sufrieron el martirio. (Entre ellos estaba san Felipe de Jesús).

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Apoc 7, 14; Dn 3, 95

Estos son los que han pasado por la gran persecución, y han lavado su túnica con la sangre del Cordero. Entregaron sus cuerpos a los suplicios por Dios y obtuvieron una corona eterna.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, fortaleza de los santos, que por medio de la cruz te dignaste llamar a la gloria a los santos mártires Pablo Miki y compañeros, concédenos, por su intercesión, que mantengamos firmemente hasta la muerte la fe que profesamos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

PRIMERA LECTURA

[David amaba con toda el alma a su creador y le entonaba canciones de alabanza.]
Del libro del Eclesiástico (Sirácide) 47, 2-13
Como se aparta la grasa para los sacrificios, así fue escogido David entre los hijos de Israel. Él jugaba con leones, como si fueran cabritos y con osos, como si fueran corderos. Joven aún, mató al gigante y lavó la deshonra de su pueblo: hizo girar su honda y de una pedrada derribó la soberbia de Goliat. Porque invocó al Dios altísimo, él le dio fuerza a su brazo para aniquilar a aquel poderoso guerrero y restaurar el honor de su pueblo. Por eso celebraban con canciones su victoria sobre diez mil enemigos, y lo bendecían en nombre del Señor.
Ya cuando era rey, peleó con todos sus enemigos y los derrotó. Aniquiló a los filisteos y quebrantó su poder para siempre. Por todos sus éxitos daba gracias al Dios altísimo y lo glorificaba. Amaba con toda el alma a su creador y le entonaba canciones de alabanza. Instituyó salmistas para el servicio del altar, que con sus voces hicieron armoniosos los cantos. Celebró con esplendor las fiestas y organizó el ciclo de las solemnidades. El santuario resonaba desde el alba con alabanzas al nombre del Señor.
El Señor le perdonó sus pecados y consolidó su poder para siempre. Le prometió una dinastía perpetua y le dio un trono glorioso en Israel. Por sus méritos le sucedió un hijo sabio, que vivió en paz: Salomón fue rey en tiempos tranquilos, porque Dios pacificó sus fronteras; le construyó un templo al Señor y le dedicó un santuario eterno. Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL del salmo 17

R. Bendito sea Dios, mi salvador. Perfecto es el camino del Señor y firmes sus promesas. Quien al Señor se acoge en él halla defensa. R. Bendito seas, Señor, que me proteges; que tú, mi salvador seas bendecido. Te alabaré, Señor, ante los pueblos y elevaré mi voz, agradecido. R. Tú concediste al rey grandes victorias y con David, tu ungido, y con su estirpe siempre has mostrado, Señor, misericordia. R.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Lc 8, 15

R. Aleluya, aleluya. Dichosos los que cumplen la palabra del Señor con un corazón bueno y sincero, y perseveran hasta dar fruto. R. Aleluya.

EVANGELIO

[Es Juan, a quien yo le corté la cabeza, y que ha resucitado.]
Del santo Evangelio según san Marcos 6, 14-29
En aquel tiempo, como la fama de Jesús se había extendido tanto, llegó a oídos del rey Herodes el rumor de que Juan el Bautista había resucitado y sus poderes actuaban en Jesús. Otros decían que era Elías; y otros, que era un profeta, comparable a los antiguos. Pero Herodes insistía: “Es Juan, a quien yo le corté la cabeza, y que ha resucitado”.
Herodes había mandado apresar a Juan y lo había metido y encadenado en la cárcel. Herodes se había casado con Herodías, esposa de su hermano Filipo, y Juan le decía: “No te está permitido tener por mujer a la esposa de tu hermano”. Por eso Herodes lo mandó encarcelar.
Herodías sentía por ello gran rencor contra Juan y quería quitarle la vida; pero no sabía cómo, porque Herodes miraba con respeto a Juan, pues sabía que era un hombre recto y santo, y lo tenía custodiado. Cuando lo oía hablar, quedaba desconcertado, pero le gustaba escucharlo.
La ocasión llegó cuando Herodes dio un banquete a su corte, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea, con motivo de su cumpleaños. La hija de Herodías bailó durante la fiesta y su baile les gustó mucho a Herodes y a sus invitados. El rey le dijo entonces a la joven: “Pídeme lo que quieras y yo te lo daré”. Y le juró varias veces: “Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino”.
Ella fue a preguntarle a su madre: “¿Qué le pido?” Su madre le contestó: “La cabeza de Juan el Bautista”. Volvió ella inmediatamente junto al rey y le dijo: “Quiero que me des ahora mismo, en una charola, la cabeza de Juan el Bautista”.
El rey se puso muy triste, pero debido a su juramento y a los convidados, no quiso desairar a la joven, y enseguida mandó a un verdugo que trajera la cabeza de Juan. El verdugo fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una charola, se la entregó a la joven y ella se la entregó a su madre.
Al enterarse de esto, los discípulos de Juan fueron a recoger el cadáver y lo sepultaron. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN: La muerte del Bautista –consecuencia de un capricho rastrero y pasional– adquiere un destacado valor de «signo» al ser situada por san Marcos entre la misión de los Doce y su exitoso regreso. Es un anuncio de la suerte que habrán de correr quienes se entreguen al servicio de la «Buena Nueva». Nos encontramos ante un hiriente contraste entre el lujo y la frivolidad de un disoluto y la digna austeridad de un inquebrantable testigo de la verdad. Constatamos, además, un estrecho paralelismo entre Jesús y el Bautista, ambos venerados por los sencillos y temidos por los poderosos.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Padre santo, las ofrendas que te presentamos en la conmemoración de san Pablo Miki y compañeros mártires y a nosotros tus siervos concédenos permanecer siempre firmes en la confesión de tu nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Lc 12, 4

Yo les digo a ustedes, amigos míos: No teman a aquellos que los matan.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Alimentados con el pan del cielo y hechos un solo cuerpo en Cristo, concédenos, Señor, que nunca nos apartemos de su amor y que, a ejemplo de san Pablo Miki y compañeros mártires, lo superemos todo con valentía por él, que tanto nos amó. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

* SAN MATEO CORREA MAGALLANES

Nació en Tepechitlán, (Diócesis de Zacatecas), el 23 de julio de 1866. Párroco de Valparaíso, Zac. El Padre Mateo cumplió fielmente las obligaciones de su sacerdocio: evangelizar y servir a los más pobres, obedecer a su obispo, unirse a Cristo Sacerdote y Víctima, especialmente al convertirse en mártir a causa del sello sacramental.

Fue perseguido continuamente y hecho prisionero varias veces, la última vez fue cuando iba a auxiliar a una persona enferma. Lo detuvieron algunos días en Fresnillo, Zac., y fue llevado después a Durango. Allí le pidió el general que confesara a unos presos y después le exigió que le revelara lo que había sabido en confesión, o de lo contrario le mataría. El señor Cura Correa respondió con dignidad: «Puede usted hacerlo, pero no ignore que un sacerdote debe guardar el secreto de la confesión. Estoy dispuesto a morir». Fue fusilado en el campo, a las afueras de la ciudad de Durango, el 6 de febrero de 1927 y así inició su verdadera vida aquel párroco abnegado y bondadoso.

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