25 miércoles
Morado
FERIA DE CUARESMA
o SANTO TORIBIO ROMO GONZÁLEZ,
Mártir Mexicano, *
o BEATO SEBASTIÁN DE APARICIO. +
Sólo Conmemoración.
MR pp. 204 [215] / [Oración Colecta Propia] / Lecc. I p. 712
ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 24, 6. 3. 22
Recuerda, Señor, que tu ternura y tu misericordia son eternas,
y no permitas que nos derrote el enemigo. Sálvanos, Dios de
Israel, de todas nuestras angustias.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, que otorgaste a santo
Toribio Romo la gracia de luchar por la fe hasta el martirio,
concédenos, por su intercesión, soportar por tu amor todas
las adversidades y caminar incansablemente hacia ti, que eres
nuestra vida. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive
y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por
los siglos de los siglos.
PRIMERA LECTURA
[Los habitantes de Nínive se arrepintieron de su mala conducta.]
Del libro del profeta Jonás 3, 1-10
En aquellos días, el Señor volvió a hablar a Jonás y le dijo:
“Levántate y vete a Nínive, la gran capital, para anunciar ahí el
mensaje que te voy a indicar”.
Se levantó Jonás y se fue a Nínive, como le había mandado el
Señor. Nínive era una ciudad enorme: hacían falta tres días para
recorrerla. Jonás caminó por la ciudad durante un día, pregonando:
“Dentro de cuarenta días Nínive será destruida”.
Los ninivitas creyeron en Dios, ordenaron un ayuno y se
vistieron de sayal, grandes y pequeños. Llegó la noticia al rey
de Nínive, que se levantó del trono, se quitó el manto, se vistió de
sayal, se sentó sobre ceniza y en nombre suyo y de sus ministros,
mandó proclamar en Nínive el siguiente decreto: “Que hombres
y animales, vacas y ovejas, no prueben bocado, que no pasten ni
beban; que todos se vistan de sayal e invoquen con fervor a Dios
y que cada uno se arrepienta de su mala vida y deje de cometer
injusticias. Quizá Dios se arrepienta y nos perdone, aplaque el
incendio de su ira y así no moriremos”.
Cuando Dios vio sus obras y cómo se convertían de su mala
vida, cambió de parecer y no les mandó el castigo que había
determinado imponerles. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 50
R. A un corazón contrito, Señor, no lo desprecias.
Por tu inmensa compasión y misericordia, Señor, apiádate
de mí y olvida mis ofensas. Lávame bien de todos mis delitos y
purifícame de mis pecados. R.
Crea en mí, Señor, un corazón puro, un espíritu nuevo para
cumplir tus mandamientos. No me arrojes, Señor, lejos de ti, ni
retires de mí tu santo espíritu. R.
Tú, Señor, no te complaces en los sacrificios y si te ofreciera
un holocausto, no te agradaría. Un corazón contrito te presento
y a un corazón contrito, tú nunca lo desprecias. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Joel 2, 12-13
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Todavía es tiempo, dice el Señor. Arrepiéntanse de todo
corazón y vuélvanse a mí, que soy compasivo y misericordioso.
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
EVANGELIO
[A la gente de este tiempo no se le dará otra señal que la del
profeta Jonás.]
Del santo Evangelio según san Lucas 11, 29-32
En aquel tiempo, la multitud se apiñaba alrededor de Jesús
y éste comenzó a decirles: “La gente de este tiempo es una
gente perversa. Pide una señal, pero no se le dará más señal que
la de Jonás. Pues así como Jonás fue una señal para los habitantes
de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para la gente de
este tiempo.
Cuando sean juzgados los hombres de este tiempo, la reina
del sur se levantará el día del juicio para condenarlos, porque
ella vino desde los últimos rincones de la tierra para escuchar la
sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.
Cuando sea juzgada la gente de este tiempo, los hombres de
Nínive se levantarán el día del juicio para condenarla, porque
ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno
que es más que Jonás”. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: Jesús reprende a sus contemporáneos
por sus falsas certezas y por su dureza de corazón.
Junto con los ninivitas, la Reina de Saba, que vino de
lejos, será también testigo de cargo contra ellos, pues
–a pesar de ser Él «más grande que Salomón»– no son
capaces, sin embargo, de abrirse a su mensaje. Ellos
se creen muy seguros de su “privilegiada” condición de
«pueblo elegido». Con todo, un día verán, con sorpresa,
que Dios destina también su salvación a las demás
razas y naciones, y que se complace en perdonar a
todo aquel que, con sincero arrepentimiento, está
dispuesto a cambiar de vida.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Te ofrecemos, Señor, estos dones que tú mismo nos has dado,
para consagrarlos a ti; y concede que, así como los vas a convertir
para nuestro bien en sacramento, así también se conviertan para
nosotros en remedio de eternidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Sal 5, 12
Que se alegren, Señor, cuantos en ti confían, que se regocijen
eternamente porque tú estás con ellos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor Dios, que no cesas de nutrirnos con tus sacramentos,
concédenos que al permitir que los recibamos como alimento,
nos obtengan la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO
Protege, Señor, a tu pueblo y purifícalo bondadosamente de
todos sus pecados, porque ninguna adversidad podrá hacerle daño,
si ninguna maldad llega a dominarlo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
* SANTO TORIBIO ROMO GONZÁLEZ
Nació en Santa Ana de Guadalupe, perteneciente
a la parroquia de Jalostotitlán, Jal. (Diócesis de San
Juan de los Lagos), el 16 de abril de 1900. Vicario con
funciones de párroco en Tequila, Jal., (Arquidiócesis
de Guadalajara). Sacerdote de corazón sensible, de
oración asidua. Apasionado de la Eucaristía pidió
muchas veces: «Señor, no me dejes ni un día de mi
vida sin decir la Misa, sin abrazarte en la Comunión».
En una Primera Comunión, al tener la sagrada Hostia
en sus manos, dijo: «¿Y aceptarías mi sangre, Señor,
que te ofrezco por la paz de la Iglesia?».
Estando en Aguascalientes, un lugar cercano
a Tequila que le servía de refugio y centro de su
apostolado, quiso poner al corriente los libros
parroquiales. Trabajó el viernes todo el día y toda la
noche. A las cinco de la mañana del sábado 25 de
febrero de 1928, quiso celebrar la Eucaristía pero,
sintiéndose muy cansado y con sueño prefirió dormir
un poco para celebrar mejor.
Apenas se había quedado dormido cuando un grupo
de agraristas y soldados entraron en la habitación y
cuando uno de ellos le señaló diciendo: «Ése es el cura,
mátenlo», el Padre Toribio se despertó asustado, se
incorporó y recibió una descarga. Herido y vacilante
caminó un poco, una nueva descarga, por la espalda,
cortó la vida del mártir y su sangre generosa enrojeció
la tierra de esa barranca jalisciense.
http://www.vatican.va/news_services/liturgy/saints/
ns_lit_doc_20000521_romo-gonzalez_sp.html
+ BEATO SEBASTIÁN DE APARICIO
MR p. 686 y 926 [702 y 965] / Lecc. I p. 712
Nació en Galicia en 1502. En 1533 vino a la Nueva España y se
dedicó a la agricultura. Posteriormente trabajó en el acarreo de
mercancías. Con el dinero que había ganado se volvió a dedicar
a la agricultura. A los 70 años de edad cedió todos sus bienes
a unas religiosas. Se hizo religioso franciscano y durante dos
años pidió limosna para su convento. Sus restos se veneran en
el templo de San Francisco, Puebla.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que quisiste dejarnos en el beato Sebastián de
Aparicio un ejemplo de entrega a los demás en las ocupaciones
diarias, concédenos por su intercesión amarte y servirte en nuestro
prójimo en todas las actividades de nuestra vida. Por nuestro
Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad
del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.