2 jueves
Blanco
MISA DEL SANTO CRISMA
La bendición del óleo de los enfermos, del óleo de los
catecúmenos y la consagración del Crisma las hace el obispo
normalmente el día de hoy, en una misa especial, que se
celebra por la mañana, de ordinario en la iglesia catedral:
pp. 264-275 [276-289]; Lecc. 811.
SAGRADO TRIDUO PASCUAL
JUEVES SANTO
MISA VESPERTINA DE LA CENA DEL SEÑOR
MR p. 279 [290] / Lecc. I p. 816
Según una antiquísima tradición de la Iglesia, en este día
se prohíben todas las misas sin asistencia del pueblo. En
la tarde, a la hora más oportuna, se celebra la misa de la
Cena del Señor, con la participación de toda la comunidad
local y con la intervención, según su propio oficio, de todos
los sacerdotes y ministros. La sagrada comunión se puede
distribuir a los fieles sólo dentro de la misa; pero a los
enfermos se les puede llevar a cualquier hora del día. El
sagrario debe estar completamente vacío. Conságrense en
esta misa suficientes hostias, de modo que alcancen para la
comunión del clero y del pueblo, hoy y mañana.
ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Gal 6, 14
Debemos gloriarnos en la cruz de nuestro Señor Jesucristo,
porque en él está nuestra salvación, nuestra vida y nuestra
resurrección, y por él fuimos salvados y redimidos.
Se dice Gloria. Mientras se canta este himno, se tocan las
campanas. Terminado el canto, las campanas no vuelven a
tocarse hasta el Gloria de la Vigilia Pascual.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, reunidos para celebrar la santísima Cena
en la que tu Hijo unigénito, antes de entregarse a la muerte,
confió a la Iglesia el nuevo y eterno sacrificio, banquete
pascual de su amor, concédenos que, de tan sublime misterio,
brote para nosotros la plenitud del amor y de la vida. Por
nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[Prescripciones sobre la cena pascual.]
Del libro del Éxodo 12, 1-8. 11-14
En aquellos días, dijo el Señor a Moisés y a Aarón en
tierra de Egipto: “Este mes será para ustedes el primero de
todos los meses y el principio del año. Díganle a toda la
comunidad de Israel: ‘El día diez de este mes, tomará cada
uno un cordero por familia, uno por casa. Si la familia es
demasiado pequeña para comérselo, que se junte con los
vecinos y elija un cordero adecuado al número de personas
y a la cantidad que cada cual pueda comer. Será un animal
sin defecto, macho, de un año, cordero o cabrito.
Lo guardarán hasta el día catorce del mes, cuando toda
la comunidad de los hijos de Israel lo inmolará al atardecer.
Tomarán la sangre y rociarán las dos jambas y el dintel de
la puerta de la casa donde vayan a comer el cordero. Esa
noche comerán la carne, asada a fuego; comerán panes sin
levadura y hierbas amargas. Comerán así: con la cintura
ceñida, las sandalias en los pies, un bastón en la mano y a
toda prisa, porque es la Pascua, es decir, el paso del Señor.
Yo pasaré esa noche por la tierra de Egipto y heriré a
todos los primogénitos del país de Egipto, desde los hombres
hasta los ganados. Castigaré a todos los dioses de Egipto, yo,
el Señor. La sangre les servirá de señal en las casas donde
habitan ustedes. Cuando yo vea la sangre, pasaré de largo y
no habrá entre ustedes plaga exterminadora, cuando hiera
yo la tierra de Egipto.
Ese día será para ustedes un memorial y lo celebrarán
como fiesta en honor del Señor. De generación en generación
celebrarán esta festividad, como institución perpetua’ ”.
Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 115
R. Gracias, Señor, por tu sangre que nos lava.
¿Cómo le pagaré al Señor todo el bien que me ha
hecho? Levantaré el cáliz de salvación e invocaré el
nombre del Señor. R.
A los ojos del Señor es muy penoso que mueran sus
amigos. De la muerte, Señor, me has librado, a mí, tu esclavo
e hijo de tu esclava. R.
Te ofreceré con gratitud un sacrificio e invocaré tu nombre.
Cumpliré mis promesas al Señor ante todo su pueblo. R.
SEGUNDA LECTURA
[Cada vez que ustedes comen de este pan y beben de este
cáliz, proclaman la muerte del Señor.]
De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios
11, 23-26
Hermanos: Yo recibí del Señor lo mismo que les he
trasmitido: que el Señor Jesús, la noche en que iba a ser
entregado, tomó pan en sus manos, y pronunciando la acción
de gracias, lo partió y dijo: “Esto es mi cuerpo, que se entrega
por ustedes. Hagan esto en memoria mía”.
Lo mismo hizo con el cáliz después de cenar, diciendo:
“Este cáliz es la nueva alianza que se sella con mi sangre.
Hagan esto en memoria mía siempre que beban de él”.
Por eso, cada vez que ustedes comen de este pan y beben
de este cáliz, proclaman la muerte del Señor, hasta que
vuelva. Palabra de Dios.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Jn 13, 34
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Les doy un mandamiento nuevo, dice el Señor, que se
amen los unos a los otros, como yo los he amado. R. Honor
y gloria a ti, Señor Jesús.
EVANGELIO
[Los amó hasta el extremo.]
Del santo Evangelio según san Juan 13, 1-15
Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que
había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre
y habiendo amado a los suyos, que estaban en el mundo, los
amó hasta el extremo.
En el transcurso de la cena, cuando ya el diablo había
puesto en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, la
idea de entregarlo, Jesús, consciente de que el Padre había
puesto en sus manos todas las cosas y sabiendo que había
salido de Dios y a Dios volvía, se levantó de la mesa, se quitó
el manto y tomando una toalla, se la ciñó; luego echó agua
en una jofaina y se puso a lavarles los pies a los discípulos
y a secárselos con la toalla que se había ceñido.
Cuando llegó a Simón Pedro, éste le dijo: “Señor, ¿me
vas a lavar tú a mí los pies?” Jesús le replicó: “Lo que estoy
haciendo tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más
tarde”. Pedro le dijo: “Tú no me lavarás los pies jamás”.
Jesús le contestó: “Si no te lavo, no tendrás parte conmigo”.
Entonces le dijo Simón Pedro: “En ese caso, Señor, no sólo
los pies, sino también las manos y la cabeza”. Jesús le dijo:
“El que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies,
porque todo él está limpio. Y ustedes están limpios, aunque
no todos”. Como sabía quién lo iba a entregar, por eso dijo:
‘No todos están limpios’.
Cuando acabó de lavarles los pies, se puso otra vez el
manto, volvió a la mesa y les dijo: “¿Comprenden lo que
acabo de hacer con ustedes? Ustedes me llaman Maestro y
Señor, y dicen bien, porque lo soy. Pues si yo, que soy el
Maestro y el Señor, les he lavado los pies, también ustedes
deben lavarse los pies los unos a los otros. Les he dado
ejemplo, para que lo que yo he hecho con ustedes, también
ustedes lo hagan”. Palabra del Señor.
Después de la proclamación del Evangelio, el sacerdote dice
la homilía, en la cual se exponen los grandes misterios que
se recuerdan en esta Misa.
REFLEXIÓN: • Con el «Triduo Pascual» comienza la
conmemoración del misterio de la redención humana
realizada por medio de la pasión, muerte y resurrección
del Señor. Hoy es un día por demás señalado: “jueves
único” en el año litúrgico. Jesús celebró con los suyos
esta Cena de múltiples significados precisamente en
la noche anterior a su dolorosa pasión. La «Última
Cena» de Jesús fue una cena pascual, en cuya forma
tradicional Él introdujo –ante la sorpresa de todos los
comensales– la novedad de la entrega de su cuerpo
y de su sangre... • Entre los temas que destacan en
la liturgia: Eucaristía, Sacerdocio ministerial y Amor
fraterno, el primero y determinante es la «Eucaristía»,
celebración de la pasión y muerte del Señor hasta
que Él vuelva: “nueva pascua” y “banquete sacrificial”
del pueblo cristiano, que viene a sustituir a la cena
pascual judía, como recuerdo de la liberación de
Egipto. Jesús es el nuevo y verdadero «Cordero» que
derramó su sangre por todos nosotros. Él nos pide
que manifestemos nuestra condición de discípulos
suyos en el amor y en el servicio mutuo.
LAVATORIO DE LOS PIES
Después de la homilía, donde lo aconseje el bien pastoral, se
lleva a cabo el lavatorio de los pies. Las personas designadas
van, acompañadas por los ministros, a ocupar los asientos
preparados para ellas. El sacerdote, se quita la casulla si es
necesario, y se acerca a cada una de las personas designadas.
Con la ayuda de los ministros, les lava los pies y se los seca.
Mientras tanto, se cantan algunas de las siguientes antífonas
o algún canto apropiado.
ANTÍFONA PRIMERA Cfr. Jn 13, 4. 5. 15
El Señor se levantó de la mesa, echó agua en un
recipiente y se puso a lavar los pies de sus discípulos,
para darles ejemplo.
ANTÍFONA SEGUNDA Cfr. Jn 13, 12. 13. 15
El Señor Jesús, después de haber cenado con sus
discípulos, lavó sus pies y les dijo: “¿Comprenden lo que
acabo de hacer con ustedes, yo, el Señor y el Maestro? Les
he dado ejemplo, para que también ustedes lo hagan”.
ANTÍFONA TERCERA Jn 13, 6. 7. 8
Señor, ¿pretendes tú lavarme a mí los pies? Jesús le
respondió: si no te lavo los pies, no tendrás nada que
ver conmigo.
V. Fue Jesús hacia Simón Pedro y éste le dijo:
- Señor, ¿pretendes tú lavarme a mí los pies?...
V. Lo que yo estoy haciendo, tú no lo entiendes ahora; lo
entenderás más tarde.
- Señor ¿pretendes tú lavarme a mí los pies?...
ANTÍFONA CUARTA Cfr. Jn 13, 14
Si yo, que soy el Maestro y el Señor, les he lavado los
pies, ¡con cuánta mayor razón ustedes deben lavarse los
pies unos a otros!
ANTÍFONA QUINTA Jn 13, 35
En esto reconocerán todos que ustedes son mis discípulos:
en que se amen los unos a los otros.
V. Jesús les dice a sus discípulos.
- En esto reconocerán todos...
ANTÍFONA SEXTA Jn 13, 34
Les doy un mandamiento nuevo: que se amen los unos a
los otros, como yo los he amado, dice el Señor.
ANTÍFONA SÉPTIMA 1 Cor 13, 13
Que permanezcan en ustedes la fe, la esperanza y el amor;
pero la mayor de estas tres virtudes es el amor.
V. Ahora tenemos la fe, la esperanza y el amor; pero la
mayor de estas tres virtudes es el amor.
- Que permanezcan en ustedes...
Inmediatamente después del lavatorio de los pies o, si éste
no tuvo lugar, después de la homilía, se hace la Oración
universal. Sería conveniente organizar la procesión de
ofrendas en la que, además de pan y vino, se lleven dones
para los pobres. Sería bueno cantar el Ubi caritas et amor…
u otro canto apropiado. Hay que tener presente también las
variantes propias de este día en la Plegarias Eucarísticas.
No se dice Credo.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Concédenos, Señor, participar dignamente en estos
misterios, porque cada vez que se celebra el memorial de
este sacrificio, se realiza la obra de nuestra redención. Por
Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO: El sacrificio y el sacramento de Cristo.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación
darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo,
Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
El cual, verdadero y eterno Sacerdote, al instituir el
sacrificio de la eterna alianza, se ofreció primero a ti como
víctima salvadora, y nos mandó que lo ofreciéramos como
memorial suyo.
Cuando comemos su carne, inmolada por nosotros, quedamos
fortalecidos; y cuando bebemos su sangre, derramada por
nosotros, quedamos limpios de nuestros pecados.
Por eso, con los ángeles y los arcángeles, con los tronos
y dominaciones y con todos los coros celestiales, cantamos
sin cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN 1 Cor 11, 24. 25
Este es mi Cuerpo, que se da por ustedes. Este cáliz es la
nueva alianza establecida por mi Sangre; cuantas veces lo
bebieran, háganlo en memoria mía, dice el Señor.
En la Comunión, en un momento oportuno, el sacerdote,
tomando del altar la Eucaristía, la entrega a los diáconos,
acólitos u otros ministros extraordinarios, para que la lleven a
los enfermos en sus casas. Después de distribuir la comunión,
se deja sobre el altar un copón con hostias para la comunión
del día siguiente, y se termina la misa con esta oración.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Concédenos, Dios todopoderoso, que así como somos
alimentados en esta vida con la Cena pascual de tu hijo, así
también merecamos ser saciados en el baquete eterno. Por
Jesucristo, nuestro Señor.
TRASLACIÓN DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO
Después de incensar al Santísimo, el sacerdote, cubriendo
con el paño de hombros el copón, inicia la procesión hacia
el “Monumento”, en donde será adorado por turnos hasta
la media noche. Antes de depositar al Señor en el lugar
preparado, se repite la incensación. En ambos casos y durante
el trayecto se usan cantos adecuados. Esta adoración, después
de la media noche, hágase sin solemnidad.
ACTIVIDAD DIOCESANA
● 10:00 Hrs. Misa Crismal en la Catedral.